Caluga#29: Bach en las cuerdas

Caluga#29: Bach en las cuerdas

“Dado el aspecto exterior de las situaciones que hemos vivido en estos últimos cuatro meses, es probable que sea difícil poner las cosas en su lugar ahora; la mejor de las voluntades topa bien seguido con las fronteras que ponen los distintos orgullos, y a veces, el acercamiento que habría sido plausible 24 horas antes de una acción de salvataje tremebunda como la que ahora intento, tiene después de unos instantes, apenas alguna esperanza.

Y lo peor de todo, es que para obtener un mínimo de operatividad, me veo obligado a relativizar o a neutralizar mi propia prédica de siempre, que es, que lo único que tengo para juzgar son los dos ojos, que lo único que tenemos todos, son estos dos ojos, y que es perentorio dar crédito a lo que se ve y no darse a atribuir mejores intenciones que las que se van mostrando ante nuestros ojos. Y justamente tengo que puntualizar ahora que lo que se ve, no es lo que debería haberse visto, es aquello que sin embargo, fue parte del panorama durante años; años que se sienten como si hubieran sido treinta, no, noventa, como ya lo dijo nuestro señor Jesucristo, confrontado con un cáliz amargo en una noche cálida, como esta noche.

Johan Sebastian Bach
Johan Sebastian Bach

Me estoy complicando como siempre.

Con el objeto de crear una atmósfera tranquila – sin ése silencio pesado que se escucha en una soledad como ésta, ése que se siente más fuerte cuando pasa algún automóvil a mediana velocidad por el pavimento de estas lindas calles empedradas en que vivimos – busco música barroca.

Pero esta música de monjes también termina provocándome rabia, ya me ha pasado otras veces. Las voces ésas, de sopranos o contraltos, terminan poniéndome los nervios de punta. Y a veces sin darme cuenta llego al borde de la línea y empiezo a musitar: “cállense … cállense.” Y en casos extraordinarios me pongo de pie y voy a cambiar el repertorio. Pero hoy incluso llegué a borrar para siempre piezas para contrabajo sin acompañamiento, que me tenían curcuncho, porque pueden resultar más nocivas para el temple, que todas las labores del enemigo silencioso.

No, no, no. Ahora sigue esta historia y esta exasperación, así voy a terminar borrando también estas piezas para guitarra, porque este constante “tingle, tingle, tingle” me hace bajar el indio.”

Caluga#:29 “Bach en las cuerdas” en Calugas textuales.

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