Descripción de una rara …

antecedentes sobre este texto

Sobre “Descripción de una rara enfermedad de la selva”

hdp
HDP

Este texto forma parte del material que vio la luz pública durante la recordada serie de hallazgos de pelotas (HDP) en Santiago a principios de los años 80.

Entre marzo de 1981 y diciembre de 1983, documentos manuscritos de diversos autores desaparecidos fueron siendo encontrados escondidos dentro de pelotas de plástico, las que eran abandonadas por desconocidos, en canchas de tierra en diferentes puntos periféricos del Gran Santiago.


Entre los textos hallados se encuentran numerosas piezas fragmentarias que parecen formar parte de un cuerpo más extenso de informes redactados por médicos, naturalistas y otros científicos durante su desempeño profesional en distintos puntos del continente americano, particularmente en Chile y en otros países del cono sur. En el fragmento presente tenemos la introducción a lo que vendría siendo una de las pocas anamnésis conocidas sobre el “aquire negro”, flagelo endémico denominado también “patasprietas”, que diezmó poblaciones enteras de nativos en el Amazonas ecuatoriano en el curso del siglo XIX. No se ha conocido un caso nuevo sin embargo, durante el curso de los últimos 50 años.

Este fragmento se considera, en círculos especializados a cargo del estudio de los hallazgos, casi con seguridad, como parte de la colección del naturalista hondureño avecindado en Chile Dr. Carlos Dencil Willington Amor, “Los consejos higiénicos del Dr. Amor”.

Descripción de una rara enfermedad de la selva

[…] Durante el prestigioso periodo presidencial del Doctor Pinto en la vecina República del Ecuador, tuve la ocasión de integrar un equipo de investigación conformado por profesionales médicos de los diversos países hermanos latinoamericanos, y enriquecido con la presencia de dos médicos franceses (Longo y Gabriel) por entonces de regreso de una comisión de servicio a bordo de la fragata “Samira”, de bandera española.

Trabajar efectivamente por la consolidación del hermoso proyecto del doctor Pinto era una posibilidad que me llenaba de júbilo y de un bien entendido orgullo. Este espíritu era felizmente compartido por la mayoría de mis aptos colegas. El Ministerio de la Salud, estaba por entonces bajo la dirección del que fuera el joven y fogoso Dr. Don Merrings Duarte Caballero, a quien había tenido la oportunidad de conocer años antes como destacado estudiante de nuestra facultad.

Entre las muchas experiencias que viví en esos intensos siete meses -antes de la asonada de Moliner en abril-, tuve la oportunidad de observar, aunque no tan detenida o rigurosamente como hubiera deseado, la manifestación de varios casos de una curiosa enfermedad de la selva, el llamado “aquire negro”, descrito tan someramente por Levengwood hace 35 años:

aquire negro
aquire negro

“Entre los indios de la etnia baján en la selva ecuatoriana, he tenido el privilegio de observar, el cuadro de una rara enfermedad, de solución fatal en la mayoría de los casos, caracterizada por una sintomatología bien singular:
Según las descripciones de los indígenas (no tuve la oportunidad de observar si no dos casos, de los ya avanzados), la enfermedad se manifiesta con una “borrachera sin causa”, que impulsa a los desgraciados a cometer actos contrarios a su propia naturaleza. Los afectados, individuos de ambos sexos, pertenecientes a una raza de temperamento regularmente apacible, se vuelven irritables, y hasta malos. Pegan a sus hijos y a sus animales, y manifiestan un odio incontenible y jactancioso hacia los ancianos.
Después de esta primera fase, que regularmente dura una semana, el enfermo no recuerda nada de lo que le ha pasado en ese tiempo y se siente dominado por una sensación que los indios describen como ‘ejash’ ra’, (de cansancio y envidia) …”

En lo que personalmente tuve oportunidad de observar, la enfermedad se caracteriza en la segunda fase, también por movimientos involuntarios de los músculos faciales, espasmódicos pero sorprendente lentos e imprecisos. Las uñas de los dedos de pies y manos se presentan oscuras. El enfermo se mueve con dificultad, mueve tumultuosamente los labios al articular, canta canciones de contenido hedonista. Los afectados se quejan de ser atacados con regularidad por violentos dolores maxilo-faciales (iju’lnda, Trad.: ‘a las fauces’, o, ‘de hocico’) …”


  • Fragmento de un informe médico: “Descripción de una rara enfermedad de la selva”. Manuscrito encontrado en una pelota de plástico, población Joao Goulart, La Granja, Santiago de Chile, 30 de marzo de 1981)
  • 2010- © 2019 | ricardo castillo sandoval | This work is licensed under a Creative Commons License.

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